Hipnosis y regresiones

Dentro de las variadas técnicas que actualmente están en la palestra para obtener beneficios importantes y que afecten positivamente la Salud Mental, se encuentra la técnica de Hipnosis. Si bien se han denominado varios tipos de Hipnosis, la raíz siempre es la misma, se busca cambiar patrones conductuales por medio de la reinterpretación y/o resignificación de ciertos estímulos que pueden gatillas pensamientos, emociones o conductas negativas en las personas.
La Hipnoterapia, consiste en un estado alterado de conciencia en el que se experimenta un enfoque de la atención y la concentración. La hipnosis suele realizarse con la ayuda de un especialista que utiliza la repetición verbal e imágenes mentales. Cuando una persona se encuentra bajo los efectos de la hipnosis, se suele sentir tranquila y relajada y está más dispuesta a recibir las sugerencias entregadas. A estas sugerencias se les denomina “Inducciones o Sugestiones” que impactan en el inconsciente y ayudan a cambiar lo que la persona desee modificar para sentirse más pleno y siempre en un desarrollo positivo.
La hipnosis puede usarse para ayudarte a controlar conductas no deseadas o para ayudarte a afrontar de mejor manera una serie de sensaciones, síntomas, vivencias, etc. Que de una u otra manera te hacen sentir malestar.
Es importante destacar que bajo el efecto de la Hipnosis, no se pierde el control del comportamiento, ni se pueden entregar inducciones que vayan en contra de tu voluntad y valores.
Regresiones
Las Regresiones se enmarcan dentro de los métodos que existen para eliminar traumas, fobias, temores y otras condiciones. A muy grandes rasgos, esta técnica que está dentro de lo que se llamas Terapia Regresiva tiene como objetivo despertar recuerdos en la persona que no sabía que existían (o tenían flashback) y que con la regresión se descubrirá el origen de la complicación emocional que se presenta.
La idea general es llevar a la persona por medio de la relajación a un estado en que la mente se halle en reposo y enfocada para poder tener acceso a los recuerdos que se guardan en el inconsciente y así llegar a determinar y reparar lo que ocasionó la afección emocional.
Una vez que la persona llega al estado deseado, guiada por un especialista, podrá revivir ciertas situaciones que habían quedado bloqueadas en su mente; en crucial que sea un especialista quien guie el proceso, para que la persona tenga la confianza y seguridad en las técnicas a la que se va a someter y asó pueda acceder a recuerdo de su gestión y parto, infancia, adolescencia, vidas pasadas (de ser necesario) o al nudo emocional al que se llegue.
Son muchos sus beneficios y, dependiendo de la necesidad del paciente, se darán unos u otros, entre ellos: Ayuda a liberar las emociones bloqueadas, eliminar miedos más profundos, ayuda a sanar relaciones conflictivas, a liberar lazos y dependencias con otras personas, eliminar el dolor de las pérdidas y los procesos de duelo, entre muchos otros aspectos.
Por sus características, la terapia regresiva está indicada para casi cualquier persona que sienta un estancamiento en su vida, temores irracionales, emociones desbordadas, pero también para aquellas que deseen un crecimiento personal más profundo o descubrir y entender otros aspectos de su vida.
La contraindicación es para las personas que tengan una patología psiquiátrica diagnosticada como: psicosis, esquizofrenia, trastorno bipolar o trastorno límite de la personalidad. Tampoco se aconseja para personas que tengan un diagnóstico del Espectro Autista, Epilépticos. Es por esto que siempre se sugiere hacer una evaluación previa realizada por un especialista, para poder descartar estas patologías de base y poder llevar un exitoso y beneficioso proceso regresivo.
