Fernanda es una adolescente de 14 años, que llega acompañada de su madre, la madre refiere que están pasando por un duelo, la abuela de Fernanda murió de un ataque cardiaco frente a ella. Fue un gran golpe para la familia, pero Fernanda todos decían que había sido fuerte, ya que pudo socorrer a su abuela sola, llamar a la ambulancia y actuar bien, además del hecho de apoyar a su madre que se encontraba embarazada en la 38 semana de embarazo. Fernanda no lloró mucho y tuvo solo algunos días sin dormir ni comer bien. A los tres meses le pidió a la mamá que la lleve a un psicólogo para que la ayude a concentrarse mejor y que no baje las notas en el colegio. Cuando se está en la evaluación, explicando todo y orientando, ambas están de acuerdo en todo lo que se ha dicho y comentado, hacen preguntas y luego se le pide que la madre la deje sola unos minutos con la especialista.
Al momento de estar sola y ya habiéndose sentido más cómoda Fernanda indica que no va por un tema escolar, sino que no puede superar lo de su abuela, que tiene pesadillas, que tiene miedo de dejar sola a su mamá, que no quiere estar fuera de casa, cuestiona una y otra vez todo lo que pasó ese día, su actuar y cómo sucedieron las cosas, pide que esto quede en confidencialidad, ya que no quiere que su madre se preocupe.
Se le explican varias cosas, se le genera mayor confianza, se le explica cómo se le puede ayudar y qué herramientas podrá desarrollar si desea tomar el tratamiento. Ella accede y parte el tratamiento una semana después. La comunicación con la madre es posterior a los encuentros y también se le va guiando en el proceso para que apoye lo que se hará con su hija.
Ya a la tercera sesión de hipnosis y contando además con una sesión de psicoterapia, Fernanda, ha dejado de tener pesadillas y ha controlado sus llantos espontáneos. Las sesiones se fueron espaciando, ya en la quinta sesión se aplicó la técnica para manejar el duelo, y ya en tres sesiones más se fueron desarrollando más herramientas psicológicas, reforzando su autoconcepto, su seguridad, la aceptación, manejo del estrés, entre otros aspectos.
Actualmente, Fernanda continúa asistiendo a sesiones, muy alejadas, solamente cuando ella siente necesitar o quiere trabajar algo en específico.
*Hay que considerar que en niños o adultos, los duelos pueden ser por termino de relaciones, muerte de seres humanos o mascotas, abandonos o separaciones parentales, perdida de amistades, etc.