Esteban llegó a la consulta muy complicado ya que estaba ad portas de empezar su práctica profesional para sacar su título profesional de Contador Auditor. Estaba nervioso y complicado, ya que él presentaba una serie de síntomas que arrastraba hace mucho tiempo. Hace más de un año y medio no puede hacer ejercicios, se ha alejado de sus amigos, se vio obligado terminar una relación amorosa y se encontraba prácticamente recluido en su casa, sumido en depresión, angustias y crisis de pánico recurrentes; además de sobrellevar la preocupación de sus padres por su estado.
Indica que, en un comienzo de sus síntomas, que eran leves, trato de revertirlos por sí solo, pero no puedo, luego probó con productos naturales que tampoco funcionó, los síntomas siguieron aumentando, luego fue a un médico que le dio fármacos y lo derivó a un psicólogo; probó con los medicamentos, pero no le ayudó como él esperaba. Probó con dos psicólogos durante un tiempo y sentía que no había mejoría. En algún momento, esteban habla con una conocida de la universidad quien le comenta de la terapia de hipnosis y los beneficios que tuvo en ella. Se ánima a pedir la hora de evaluación y pedir la orientación.
Al asistir a la consulta, llegó con síntomas de crisis, indica haber tomado un tranquilizante, poco a poco empieza a conversar y a calmarse. Se le entrega toda la orientación que él necesitaba, comprende muchas situaciones de las que vivió, se le explica cómo funciona y sería el tratamiento. Se va entusiasmado, más tranquilo y ansioso por comenzar pronto el tratamiento.
A los días vuelve a la consulta a la primera sesión, una vez finalizada, ya se siente diferente, se le dan una serie de pautas que debe seguir y se va. Llega a l asegunda sesión mucho más motivado, dice que ha notado los cambios y está siguiendo rigurosamente las indicaciones. Pasado quince días, llega a su tercera sesión, indicando que ya se siente bien, que ha podido salir, en la tercera sesión se hace una técnica específica para las crisis de pánico, se va aún más entusiasmado y seguro. Prácticamente un mes después, vuelve a su cuarta sesión sin ningún síntoma, indica que está haciendo su vida normal, se ha vuelto a relacionar socialmente y hacer ejercicios. En el tratamiento se refuerza todo lo que se ha trabajado y se le pide que vuelva dos meses después para la sesión de cierre.
Dos meses exactos después y luego de dos controles telefónicos, Esteban vuelve, contento, ha podido desarrollar su práctica profesional sin problemas, vuelto a salir, hace trámites sin síntomas, los miedos quedaron atrás, se ve contento, agradecido, feliz, lleno de metas y pensando que su crecimiento no tiene límites, en agradecimiento trae una planta llena de flores coloridas, que señala, que es como él ve su futuro y lo que le ha entregado este tratamiento, ver su vida llena de colores y oportunidades.